Joselito_Pamercito
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EL SENTIDO FINAL DE LA VIDA
La pregunta que falta para responder a que es la vida es ¿Qué sentido tiene el tiempo no rutinario? Pues, cada vez que salimos de la rutina experimentamos innumerables sentidos, algunos más racionales otros más impulsivos. El presente parece estar compuesto de esa tempestad en el lago, tierra firme en la rutina, y tormentas en el tiempo libre. Entonces, tenemos un tiempo que no representa todo, pero es un tiempo que puede tomar valores al azar, sin dirección concreta. Además, tomar un solo valor toda la vida suele ser ineficaz, gasta muchos recursos mentales, eventualmente es descartado como valor fijo.
En caso se quisiera tomar el valor que uno quiera todos los días, ocurriría algo, suponiendo que el valor, o sentido de la vida, es la sumatoria de los valores durante cada día de la vida, este valor total es H, y si se toman valores de A a Z para adoptar cada día, y empezar después con un AA, BB, CC…; AAA, BBB, CCC…; entonces se tienen infinitos valores posibles en un día, de esta manera, siendo t el número de días que dura la vida, y V el valor de un día determinado, suponiendo que en un día puede tomarse cualquiera de los valores pero no más de uno:
Se tiene:
Por ello:
Finalmente, H resultaría en un cúmulo de valores sin patrón detectable a simple vista, o sin una lógica, lo cual haría que H no tuviera un sentido verdadero como tal, siendo que esta vida no se vivió con sentido.
Ahora, otro experimento, de manera simplificado, supongamos que el valor de la vida se mide en la suma de los valores adoptados cada día durante la vida, que es H, y que la cantidad de días es t días, y puede tomar los valores A y B, indistintamente, pero no ambos a la vez, y que el valor de un tiempo t determinado, un t cualquiera, es V.
V = {A; B}
Por ello, siendo t = días
Se supone:
Entonces
Esto implica que H, el sentido de nuestra vida fue una alternancia entre 2 valores delimitados, repetidos en distintos días, lo que da a nuestra vida, como producto final, cierta delimitación, no necesariamente patrón, pero un marco desde el cual, ver que el valor final de esta vida pudo ser algo concreto, no algo disperso, aunque no tuviera un patrón visible.
Finalmente, la solución estaría en seleccionar los valores A o B, de manera que pueda encontrarse cierta lógica o arte, por ejemplo, un patrón como este:
AAAAAAAAAAAAAAABBBBBBBBB estos son 24 caracteres, 24 horas de un día, 15 valores A y 9 valores B para cada hora. Cumplen aproximadamente la regla de oro:
Después se puede conseguir lo siguiente:
AAAAAAAAAAAAAAABBBBBBBBB
AAAAAAAAAAAAAAABBBBBBBBB
AAAAAAAAAAAAAAABBBBBBBBB
AAAAAAAAAAAAAAABBBBBBBBB
(hasta la fila 15)
Y:
BBBBBBBBBBBBBBBAAAAAAAAA
BBBBBBBBBBBBBBBAAAAAAAAA
BBBBBBBBBBBBBBBAAAAAAAAA
BBBBBBBBBBBBBBBAAAAAAAAA
(hasta la fila 9)
De esta manera, se tiene un patrón aproximado al número de oro, en los valores de cada hora del día, y de los próximos 24 días, de esta manera el resultado final de H tendrá un patrón y una delimitación clara.
La pregunta que falta para responder a que es la vida es ¿Qué sentido tiene el tiempo no rutinario? Pues, cada vez que salimos de la rutina experimentamos innumerables sentidos, algunos más racionales otros más impulsivos. El presente parece estar compuesto de esa tempestad en el lago, tierra firme en la rutina, y tormentas en el tiempo libre. Entonces, tenemos un tiempo que no representa todo, pero es un tiempo que puede tomar valores al azar, sin dirección concreta. Además, tomar un solo valor toda la vida suele ser ineficaz, gasta muchos recursos mentales, eventualmente es descartado como valor fijo.
En caso se quisiera tomar el valor que uno quiera todos los días, ocurriría algo, suponiendo que el valor, o sentido de la vida, es la sumatoria de los valores durante cada día de la vida, este valor total es H, y si se toman valores de A a Z para adoptar cada día, y empezar después con un AA, BB, CC…; AAA, BBB, CCC…; entonces se tienen infinitos valores posibles en un día, de esta manera, siendo t el número de días que dura la vida, y V el valor de un día determinado, suponiendo que en un día puede tomarse cualquiera de los valores pero no más de uno:
Se tiene:
Por ello:
Finalmente, H resultaría en un cúmulo de valores sin patrón detectable a simple vista, o sin una lógica, lo cual haría que H no tuviera un sentido verdadero como tal, siendo que esta vida no se vivió con sentido.
Ahora, otro experimento, de manera simplificado, supongamos que el valor de la vida se mide en la suma de los valores adoptados cada día durante la vida, que es H, y que la cantidad de días es t días, y puede tomar los valores A y B, indistintamente, pero no ambos a la vez, y que el valor de un tiempo t determinado, un t cualquiera, es V.
V = {A; B}
Por ello, siendo t = días
Se supone:
Entonces
Esto implica que H, el sentido de nuestra vida fue una alternancia entre 2 valores delimitados, repetidos en distintos días, lo que da a nuestra vida, como producto final, cierta delimitación, no necesariamente patrón, pero un marco desde el cual, ver que el valor final de esta vida pudo ser algo concreto, no algo disperso, aunque no tuviera un patrón visible.
Finalmente, la solución estaría en seleccionar los valores A o B, de manera que pueda encontrarse cierta lógica o arte, por ejemplo, un patrón como este:
AAAAAAAAAAAAAAABBBBBBBBB estos son 24 caracteres, 24 horas de un día, 15 valores A y 9 valores B para cada hora. Cumplen aproximadamente la regla de oro:
Después se puede conseguir lo siguiente:
AAAAAAAAAAAAAAABBBBBBBBB
AAAAAAAAAAAAAAABBBBBBBBB
AAAAAAAAAAAAAAABBBBBBBBB
AAAAAAAAAAAAAAABBBBBBBBB
(hasta la fila 15)
Y:
BBBBBBBBBBBBBBBAAAAAAAAA
BBBBBBBBBBBBBBBAAAAAAAAA
BBBBBBBBBBBBBBBAAAAAAAAA
BBBBBBBBBBBBBBBAAAAAAAAA
(hasta la fila 9)
De esta manera, se tiene un patrón aproximado al número de oro, en los valores de cada hora del día, y de los próximos 24 días, de esta manera el resultado final de H tendrá un patrón y una delimitación clara.