MEMIN
Miembro de Plata
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A ver, par de cojudos, dejen de trolear un rato y pónganse serios. Metidos en el foro se la pasan spameando puros temas de NPC: que si liberan a Castillo para que sea su mesías, que si Keiko nació en Japón o en Marte, o si el triunfo de Trump en USA va a hacer que el dólar baje los fichines.
¡Puro humo, CSM! Esa es la paja mental que les meten los políticos y los medios para que se maten escribiendo posts cojudos mientras la realidad real los atropella en la esquina. La calle ya está picante y al pueblo le llega al chompiras esas webadas. La agenda de hoy es una sola: la olla, la economía y el bolsillo.
Keynes en la Plaza San Martín: Sin plata en el bolsillo, el país se va al carajo
Aquí no se trata de rezarle a la mercantilista de turno ni de inventar teorías raras. Como diría el viejo Keynes —explicado en cristiano para ustedes—, la economía del país no se mueve porque los millonarios tengan más, sino porque el ciudadano de a pie tiene liquidez para comprar su menú, pagar el pasaje y consumir.
Si la gasolina sube, sube el flete de la papa, sube el gas y te ahogan el sueldo. Por eso la CGTP sale a marchar y por eso Loreto y las regiones revientan en protestas. A nadie le importa la ideología cuando el estómago cruje. Si asfixias al trabajador con sueldos de miseria y precios inflados, matas el mercado interno. Simple matemática de barrio: sin consumo, todo se va a la m, y ningún tecnócrata de escritorio lo va a cambiar.
La traición de los "opositores" y el atraco a mano armada
Pero lo más pendivo de todo es ver a los políticos "de oposición" haciendo su show de payasos. Tienen la sartén por el mango en el Congreso, son mayoría, y en vez de defender al laburante, ¿qué hacen?
Se tiran al piso para avalar el nuevo atraco fiscal: agarrar la plata de los impuestos del pueblo —la que pagas cuando compras tu lata de atún o echas gasolina en el grifo— para regalársela en bandeja de plata a las grandes empresas de transporte y a los dueños de grifos.
Es exactamente la misma porquería que hicieron Vizcarra y los fujimoristas de antaño: socializar las pérdidas y privatizar las ganancias. Subsidiar a los empresarios grandes con la plata del obrero mientras al mototaxista y al padre de familia los dejan secos.
¿Dónde están los congresistas webones?
Se la pasan llorando en televisión, haciendo tiktoks y pidiendo la libertad de Castillo o defendiendo a sus argollas, pero cuando tienen que meter el fierro legal para parar este robo institucional, arrugan.
Desde el punto de vista del Derecho Constitucional, regalar plata del Estado a privados con fines de lucro vulnera el principio de igualdad y el uso correcto del tesoro público. Esos congresistas de "oposición" tienen los votos y son mayoría. No tienen excusa. Jurídicamente pueden meter una Acción de Amparo o una medida legal desde el Parlamento para tumbarse esa repartija a los empresarios.
Si no lo hacen, es porque son la misma basura funcional al sistema. Les importa un rabanito tu situación; solo quieren cuidar a sus financistas.
El pueblo ya se dio cuenta, ya dejó de morder el anzuelo de los distractores políticos, y la única lucha real hoy en día es contra el hambre y por la supervivencia de la familia. ¡Dejen de ver fantasmas y abran los ojos, carajo!
¡Puro humo, CSM! Esa es la paja mental que les meten los políticos y los medios para que se maten escribiendo posts cojudos mientras la realidad real los atropella en la esquina. La calle ya está picante y al pueblo le llega al chompiras esas webadas. La agenda de hoy es una sola: la olla, la economía y el bolsillo.
Keynes en la Plaza San Martín: Sin plata en el bolsillo, el país se va al carajo
Aquí no se trata de rezarle a la mercantilista de turno ni de inventar teorías raras. Como diría el viejo Keynes —explicado en cristiano para ustedes—, la economía del país no se mueve porque los millonarios tengan más, sino porque el ciudadano de a pie tiene liquidez para comprar su menú, pagar el pasaje y consumir.
Si la gasolina sube, sube el flete de la papa, sube el gas y te ahogan el sueldo. Por eso la CGTP sale a marchar y por eso Loreto y las regiones revientan en protestas. A nadie le importa la ideología cuando el estómago cruje. Si asfixias al trabajador con sueldos de miseria y precios inflados, matas el mercado interno. Simple matemática de barrio: sin consumo, todo se va a la m, y ningún tecnócrata de escritorio lo va a cambiar.
La traición de los "opositores" y el atraco a mano armada
Pero lo más pendivo de todo es ver a los políticos "de oposición" haciendo su show de payasos. Tienen la sartén por el mango en el Congreso, son mayoría, y en vez de defender al laburante, ¿qué hacen?
Se tiran al piso para avalar el nuevo atraco fiscal: agarrar la plata de los impuestos del pueblo —la que pagas cuando compras tu lata de atún o echas gasolina en el grifo— para regalársela en bandeja de plata a las grandes empresas de transporte y a los dueños de grifos.
Es exactamente la misma porquería que hicieron Vizcarra y los fujimoristas de antaño: socializar las pérdidas y privatizar las ganancias. Subsidiar a los empresarios grandes con la plata del obrero mientras al mototaxista y al padre de familia los dejan secos.
¿Dónde están los congresistas webones?
Se la pasan llorando en televisión, haciendo tiktoks y pidiendo la libertad de Castillo o defendiendo a sus argollas, pero cuando tienen que meter el fierro legal para parar este robo institucional, arrugan.
Desde el punto de vista del Derecho Constitucional, regalar plata del Estado a privados con fines de lucro vulnera el principio de igualdad y el uso correcto del tesoro público. Esos congresistas de "oposición" tienen los votos y son mayoría. No tienen excusa. Jurídicamente pueden meter una Acción de Amparo o una medida legal desde el Parlamento para tumbarse esa repartija a los empresarios.
Si no lo hacen, es porque son la misma basura funcional al sistema. Les importa un rabanito tu situación; solo quieren cuidar a sus financistas.
El pueblo ya se dio cuenta, ya dejó de morder el anzuelo de los distractores políticos, y la única lucha real hoy en día es contra el hambre y por la supervivencia de la familia. ¡Dejen de ver fantasmas y abran los ojos, carajo!