Por supuesto.
Cuando todos se cagaban de miedo con Amnistía Internacional y de enfrentarse a los terroristas, Cipriani puso un cartel en la Catedral de Ayacucho que decía "No se reciben quejas de Derechos Humanos".
En pleno Ayacucho, hay que tener huevos para eso.
Marcial fue mi profesor de Derecho Constitucional I, no puedo negar que era una persona agradable, el sabía que yo era simpatizante de Primo de Rivera y de la Falange pero igual iba a "El Solitario" a tomarse unas chelas con nosotros después de clases, el me decía facho y yo entre bromas le decía rábano.
Como Constitucionalista era un capo, saco un libro de Derecho Constitucional con Enrique Bernales, que era básico para entender la Constitución de 1979, era de izquierda moderada.
Pero después se comercializó.
Lo que nadie entiende es que la PUC (y otros predios) están sobre terreno donado mediante herencia por Don José de la Riva Agüero y Osma con la condición que la Junta estuviera presidida por un canciller del Arzobispado.
José de la Riva Agüero era de ultra derecha y se revolcaría en su tumba de ver lo que ha pasado con su universidad, el iba a donar esos terrenos a San Marcos pero vio la porquería roja en que se había convertido.
Lo que mas me jode es que se vendieron terrenos sin la autorización de la Iglesia en menos de lo que valían:
En aparente transgresión a las leyes, y a pesar de que los bienes legados por José de la Riva-Agüero están inmersos en un litigio judicial, la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) vendió una de las fincas del humanista sin la autorización del Arzobispado de Lima, quien debía haber dado su visto bueno a esta transacción.
Documentos obtenidos por Correo revelan además que este predio, ubicado en el Cercado de Lima, fue vendido a ocho empresarios de Mesa Redonda a un valor menor del que tenía.
Según las escrituras públicas y la minuta N°2326 del notario Jorge Luis Gonzáles Loli, el inmueble fue vendido por la PUCP a $1'450,000 a pesar de que fue tasado por el sistema financiero en $3 millones.
...
FALTA A LA VERDAD. Esta venta no tendría nada de irregular si es que no estuviera inmersa en un proceso judicial. Y es que este inmueble es parte de la herencia que dejó José de la Riva-Agüero, que dispuso que sus bienes sean administrados por una Junta en la que debía tener participación el Arzobispado de Lima.
No obstante, la PUCP argumentó en la escritura -que tiene calidad de declaración jurada- que "sobre el inmueble que vende no pesa ninguna carga (...) medida judicial o extrajudicial que limite su derecho de dominio". Ello es falso, pues hay hasta tres procesos judiciales en curso.
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PD. Ahh, me olvidaba, Figari no es cura.